Via: La ciencia de tu vida
“La tinta del sabio es más sagrada que la sangre del mártir”
La niña que vio una explosión nuclear

En 1945 Georgia Green era una jovencita de 18 años que había nacido en la pequeña población de Socorro, a poco menos de 100 kilómetros al sur de Albuquerque. Desde niña solo tenía visión en un ojo, pero con siete años tuvo la mala suerte de darse un golpe con el frigorífico que dañó irreversiblemente su ojo sano y quedó ciega. Pero Georgia era resolutiva y no por perder la visión iba a abandonarse. Estudió música en Socorro durante dos años y después marchó a Albuquerque para ir a la Universidad de Nuevo México.
Mi comentario: Interesante historia que al parecer constituyó una leyenda urbana.








