Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
Proverbio chino
Mi comentario: Estos chinos me asombran por su sabiduria. Parece que solo se deben de tomar decisiones y efectuar promesas en estados de consciencia no alterados o lo que es lo mismo hay que decidir desde el equilibrio y la armonia.
Lo demas es producto de poderosas endo-drogas que nuestro cerebro genera bajo ciertas emociones y distorsionan la realidad, al menos la realidad equilibrada. Ya que se podria vivir en un estado constante de ira e indignación como un Robespierre insaciable al que le faltaran guillotinas, y se puede vivir como el buda de la alegria y regalarlo todo, hasta regalarse uno mismo, pero parece ser que tampoco es muy conveniente esto para la supervivencia.
La realización máxima, la iluminación, el satori, o la santidad en otras religiones parece estar reñido con el sentido comun … Como nunca creo haber estado iluminado (si exceptuo ciertos viajes lisérgicos): ¿ qui lo sa?.
Una buena definición de sana alegria en el blog de Javier Castillo.










